File: /home/i/e/s/iestorre/www2/25aniv/exposicion/Relatos/33-AliciaRiesco.htm
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<title>Documento sin título</title>
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<div align="justify">Mis recuerdos en Pilas se remontan a una tutoría de 2º de BUP que D. Santiago Casado tuvo la deferencia de ubicar en el 2º piso. Allí subía yo penosamente, con una barriga desmedida, a explicar lo incomprensible: las matemáticas. Un día en el que los alumnos estaban especialmente ruidosos, les prometí subirme encima de la mesa con el ostentoso embarazo, a cambio de su silencio. ¡Y así fue! Y por un rato se callaron. Días después, cuando cumplía me bajaban del aula en volandas D. Miguel Gómez y Dª. Lola Vargas. </div>
<p align="justify"> Estuve ausente cuatro meses, y a mi vuelta, el Sr. Director utilizó sus argumentos, tocó mi fibra sensible y me convirtió en secretaria del centro. (Con un bebé de cinco meses, ¡qué locura!)<br>
Pasé tres años intentando cumplir con mi labor, sintiéndome apoyada por mis compañeros profesores y por el equipo directivo. Me preocupaba demasiado, había cosas que hacía bien y otras,…no tanto.<br>
Durante esos años, tuve oportunidad de conocer a Dolores, y aprendí mucho de ella sobre paciencia, aguante, esfuerzo y buen humor. ¡Cuando las cosas iban mal, ella cantaba por los pasillos y limpiaba con más entusiasmo!<br>
Había dos personas que venían diariamente a mi despacho para darme un beso: Dª. Inés Braza y D. Rafael Carrillo (mi mejor compañero siempre). Era ésta su contribución para ayudarme a encarar el día con sus dificultades, o para que no me sintiera sola en aquel cuchitril. No lo estaba, muchos de vosotros me animabais, y no me faltaba la eficacia y amabilidad de Manolo y Eva.<br>
Cuando comprendí que Damián solucionaba muchas cosas, fui feliz. Él empezó a serlo menos porque a partir de entonces le hacía más encargos.</p>
<p align="justify"> Las circunstancias personales me llevaron a dimitir de la secretaría y D. Miguel Gómez tuvo que emplear de nuevo sus habilidades con otro sufrido compañero.<br>
Volví a retomar a fondo mis matemáticas y disfruté muchos días y muchas horas. Casi no me acuerdo de alumnos problemáticos, de desinterés en las clases, de discrepancias sobre la disciplina, del deterioro de la convivencia ni de los malos momentos. El tiempo y la distancia se han llevado estos recuerdos.</p>
<p align="justify"> Y afortunadamente me queda todo lo bueno de Pilas; buenos compañeros, un departamento envidiable, algunos amigos para siempre, miles de sonrisas, palabras y gestos amables. Permanecen, también, el sol en el patio con los naranjos en flor, o los manzanos cargados, Richard metiéndose en todas las conversaciones y su padre alimentando a los pájaros, la palmera en el centro.<br>
Pero mucho de lo bueno me lo aportaron los alumnos. No puedo olvidar un grupo estupendo al que expliqué diversas materias en 1º, 2º, y 4º de ESO. (Cursos 98/99,99/00 y 01/02). Muchos erais un ejemplo de trabajo y constancia. Recuerdo vuestras caritas y vuestros deberes siempre hechos. ¿Existen aún alumnos así?<br>
Disfruté verdaderamente de un grupo excepcional de 1º de Bachillerato. (Curso 02/03). ¡Cómo bebíais nuestras palabras y estabais siempre dispuestos a hacer más! Aún me duele haberos abandonado durante un tiempo por cuestiones de salud. Erais especiales.<br>
Muchos buenos alumnos en Pilas, muchos buenos recuerdos,…</p>
<p align="justify"> Estuve siete años con vosotros y nunca sé si volveré de nuevo. En ese tramo de mi vida tuvieron lugar acontecimientos personales importantes; pero también quedaron grabados muchos pequeños momentos con ese goteo imperceptible si no estás atento, y así puedo valorar aquel calor humano, las bromas y gestos del día a día.<br>
Yo viví con vosotros una etapa importante de crecimiento personal. Puedo palpar un ramo de flores que me ofrecisteis en mi 40 cumpleaños. Muchas gracias a todos: ordenanzas y limpiadoras, administrativos, Richard y familia, profesores y alumnos por compartir conmigo vuestro tiempo y vuestras sonrisas.<br>
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<p align="right"> <em><strong>ALICIA RIESCO CHUECA. Marzo del 2005</strong></em><br>
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