File: /home/i/e/s/iestorre/www2/25aniv/exposicion/Relatos/62-JoaquinCarrascoSaez.htm
<!DOCTYPE HTML PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.01 Transitional//EN"
"http://www.w3.org/TR/html4/loose.dtd">
<html>
<head>
<meta http-equiv="Content-Type" content="text/html; charset=iso-8859-1">
<title>Documento sin título</title>
</head>
<body>
<div align="justify"><br>
Me habéis pedido que haga un pequeño artículo sobre mi paso por el Instituto y no sé realmente qué saldrá, pues han pasado bastantes años; pero bueno ¡Ahí va! </div>
<p align="justify">Los primeros recuerdos van unidos a una sensación de libertad, de cambio, de hacerte mayor. Pasar del Colegio de Villamanrique, en un ambiente no muy democrático, a una relación completamente distinta, tanto en el trato con el profesorado como con la ilusión de hacer nuevas amistades, fue algo genial.</p>
<p align="justify">Formábamos un reducido grupo de alumnos los que iniciamos primero, mi primo Francisco, mi compadre “Pillero” y mis amigas Manoli, Inma y Rocío y ¡Hala! a enfrentarse con el “mundo exterior”.</p>
<p align="justify">Recuerdo con mucho cariño a profesores como Rafa, que hizo que me gustase la Historia aún más, a “Visentito”, nuestro profesor de Biología y sus excursiones al Barrero Robaina, a Vela nuestra profesora de Matemáticas o a Pilar, que nos daba Francés. ¡Qué desastre cuando teníamos que cantar en francés!.</p>
<p align="justify">A mis primeros compañeros un grato recuerdo. Como el autobús de Villamanrique llegaba antes, nos veíamos en la Venta Las Veinte, principalmente, con chavales/as de Hinojos, Carrión, Huévar y Castilleja del Campo.</p>
<p align="justify">Allí escuchábamos como primicias los famosos chistes carrioneros, que eran malos para morirte, pero que en “aquel entonces” hacían que nos partiéramos de risa.</p>
<p align="justify">Un beso a mi amiga Elo, de Hinojos, que tiene arte y simpatía en la forma de contar las cosas, muy reivindicativa respecto a las injusticias sociales y a la igualdad de la mujer. A Rocío Cano, también hinojera; hace un siglo que no la veo. Un beso muy fuerte, Rocío. A mi amiga Loli de Castilleja, un encanto de persona, un beso.</p>
<p align="justify">A mis compañeros de Carrión, Felipe, Fósforo, Galeano. No he visto a nadie más nervioso antes de hacer un exámen; no sé cuántas veces era capaz de subirse y bajarse los calcetines por minuto, y muy especialmente a mi amigo Ignacio, mi compañero de C.O.U. Si la calma es una virtud, el “Carri” es un gran virtuoso. Cuando salíamos al patio recuerdo su postura: abierto de brazos al sol sobre una ventana y cuando le preguntabas, decía que hacía la fotosíntesis.</p>
<p align="justify">A mis amigos pileños, Antonio Hernández y Belén Garrido, compañeros de tercero de B.U.P; estábamos sentados al final de la clase y montábamos nuestras buenas juerguecillas.</p>
<p align="justify">Un besazo a mi “Ángel de la Guarda burocrático”, Paqui Fuentes, que trabajaba de administrativa en la Secretaría del Instituto, algunas becas y casi no perder un año de estudio se los debo a ella. Yo soy muy despistado con estos temas y era ella la que me advertía :“Joaquín, mañana acaba el plazo.....”. Al final traía algún documento mal y tenía que pasar a su despacho a rectificarlo. Muchas gracias por todo Paqui.<br>
A mi amigo Juan de Pilas. Como soy muy friolero iba con cazadora hasta bien entrado el mes de mayo y siempre me recordaba unas sevillanas dedicadas a Colombo:“Pa verlo trabajar sin gabardina ya llegará el verano”.<br>
Respecto al profesorado, un recuerdo entrañable a mi profesora de Química, Eloísa. Mujer drástica donde las haya dando clase, pero una gran profesora. ¡Aprender, apredíamos!.Llegaba a clase, se quitaba unas grandes gafas de sol, descolgaba el bolso y sacaba la temida “libretita” donde tenía la relación del alumnado y sus notas; seguidamente pasaba la vista por la clase y ... creo que la mayoría parecíamos costaleros, todos hundiendo la cabeza sobre los hombros y, entonces, señalaba con el dedo índice...”a la pizarra”; un suspiro de alivio corría por el resto de la clase. Aunque otra faceta era la relación que mantenía fuera de clase. Gran rociera, recuerdo el buen rato que pasamos, siendo ella anfitriona, en la casa de hermandad de Pilas,un domingo de Rocío. Un beso, Eloísa.</p>
<p align="justify">Un abrazo a Ventura, otro gran profesor de historia, bético de pro y seguidor del gran Rafael Gordillo, sus clases eran muy buenas. Por cierto no he visto a nadie borrar peor la pizarra que a él.</p>
<p align="justify">Un beso a Rocío “la de griego”, que aunque nunca me dio clase, yo estudié por Ciencias, es una de las personas más amigables y simpáticas que me he encontrado; tenía una risa encantadora. Todavía recuerdo sus “virtudes de pitonisa” una noche que salimos un grupo a Palma de Mallorca en el viaje de C.O.U.</p>
<p align="justify">Un grato recuerdo a Rosa, mi profesora de Filosofía, otra de mis asignaturas preferidas. A Fernando Calero, profesor de Biología; nadie se trabajaba más las clases que él. A Rafa, profesor de química, gracias; tú sabes por qué.</p>
<p align="justify">En fin, en la distancia guardo un buen recuerdo de casi todo el profesorado, hay algunas excepciones pero mejor olvidar.N'est pas, monsieur? </p>
<p align="justify">Recuerdo las fiestas que organizamos para recaudar fondos para el viaje de fin de curso ,lo pasábamos genial.</p>
<p align="justify">En resumen, fueron años de gran vitalidad y cambio ,sobre todo, político, el golpe del 23 de febrero nos “cogío” allí; recuerdo las clases posteriores al golpe, en vez de dar las asignaturas, hablábamos de las repercusiones, del por qué. En fin todo muy interesante. En general fueron buenos años los que pasé en ese Centro.</p>
<p align="justify">No sé si me ha salido un artículo muy largo y quizás pesado para algunos, pero fueron años muy intensos y no me ha salido de otra forma. Un fuerte abrazo a todos mis antiguos compañeros y compañeras y lo mismo al profesorado en su conjunto.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="right"> Joaquín Carrasco Sáez.<br>
</p>
</body>
</html>