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<title>Documento sin título</title>
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<p>Veinticinco años…. Recalé en el instituto de Pilas (entonces era el único instituto del pueblo) algo más tarde, en el curso 81-82, con una plaza recién estrenada de catedrático de Ciencias Naturales. Pilas fue mi primer destino “permanente” y allí permanecí durante siete intensos años.</p>
<p> A mi llegada me encontré un instituto en el que casi todo estaba por hacer, y un grupo de buenos profesionales, de excelentes compañeros, embarcados en la tarea de construir, en el sentido más literal del término, un centro público moderno, de calidad, integrado en su entorno. </p>
<p>Mis primeros años fueron, por todo lo dicho, de reformas y reformas, “colonizando” poco a poco los pisos superiores del edificio donde se ubicaba el centro. Se inauguraron nuevas aulas, se habilitaron zonas para usos específicos (laboratorios, departamentos, cafetería, etc), y también se adecentaron los espacios exteriores. (Todavía recuerdo la jornada dedicada a la plantación de árboles a uno y otro lado de la vía de acceso a la zona de aparcamientos).</p>
<p> Personalmente fueron años inolvidables, tanto en lo profesional como en lo personal. En Pilas di mis primeros pasos en tareas de responsabilidad en la gestión de un centro docente y aprendí sobradamente lo que es el trabajo en equipo. Debería nombrar a todos los compañeros de esa época y así pagar mi deuda de gratitud por lo mucho que me aportaron. Si no lo hago es porque olvidaré a muchos de ellos. No quiero, son embargo, dejar de mencionar a Ramón Fernández y a Mª Carmen Pérez, compañeros de departamento en muchos de esos años, con los que conseguí una relación laboral y personal que, hoy en día, aún sigo echando de menos.</p>
<p> Por supuesto que también hubo problemas, y muy gordos. Pero en este momento solo pienso en los buenos ratos pasados en esas aulas, en lo “buena gente” que eran la mayoría de los alumnos/as….., y en lo bien que me lo pasé en esas dos o tres romerías del Rocío a las que asistí, en la Casa Hermandad de Pilas, con la gente del instituto, con la gente de Pilas. <br>
Desde entonces, no he vuelto a pisar el Rocío: no sería lo mismo…
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<p align="right"><em><strong>Fernando Calero Santiago</strong></em><br>
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