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<title>Documento sin título</title>
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<h2 align="center">LA ÉPOCA DE LOS DESCUBRIMIENTOS<br>
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<p align="justify">Quiero comenzar este artículo agradeciendo a la Comisión Organizadora la oportunidad de poder escribir en esta revista, editada con motivo del XXV aniversario de nuestro instituto de Bachillerato y que, seguramente, verá más ediciones. No sé si estoy expresando un deseo, un deseo que creo común a todos los ex alumnos, y que se ha puesto de manifiesto con los eventos que se están preparando para este aniversario y que no es otro que articular algún medio que mantenga, aunque sea mínimamente, el contacto entre aquellos que compartimos años y experiencias tan intensas y decisivas en nuestra vida. Espero que esta iniciativa sea el comienzo, en la expresión que sea, de un contacto más asiduo entre antiguos alumnos del Instituto hoy llamado “Torre del Rey”.</p>
<p align="justify">Cuando me propusieron escribir, inmediatamente se me vino a la mente aquella frase que, entonces, sonaba lapidaria y lejana y que nos repetían con insistencia nuestros profesores:”Tenéis que estudiar y prepararos, porque el futuro es vuestro; vosotros seréis los que tengáis la responsabilidades en las instituciones públicas y privadas, los que decidiréis en el futuro”. Ahora, mirando a mi alrededor, y en la esfera más cercana de responsabilidad pública que son los Ayuntamientos, me encuentro ocupando el cargo de Alcalde de Pilas, pero también me encuentro con que los alcaldes y alcaldesas de los pueblos que acoge nuestro Instituto, Villamanrique, Huévar, Carrión, Castilleja del Campo y pronto Aználcazar, (no así Hinojos) son ex-alumnos de este instituto. Con esto, quisiera enviar un mensaje a los actuales alumnos y decirles que, efectivamente, con 16 ó 17 años, estas recomendaciones suenan extrañas y lejanas pero no por ello son menos reales. Os animo desde aquí a que, independientemente de lo que os depare el futuro, pongáis todo vuestro esfuerzo e ilusión en prepararos, para que, desde el ámbito de lo público o de lo privado, seáis capaces de ofrecer lo mejor de vosotros mismos.</p>
<p align="justify">Es una realidad que la época de estudios en el instituto fue una gran época de descubrimientos, de innumerables, variados y grandes descubrimientos, pero dado que somos muchos los que escribimos y poco el espacio, me centraré en los descubrimientos, llamémosles académicos, ya que con los “otros” tendría para escribir todo un libro.</p>
<p align="justify">Llamo descubrimientos académicos a aquellas asignaturas que me marcaron, que marcaron mi devenir estudiantil y me llevaron a la universidad, y esos descubrimientos no fueron otros que el estudio de dos asignaturas aparentemente contrapuestas como son la Filosofía y la Biología. </p>
<p align="justify">El estudio de la Filosofía abrió mi mente y mi espíritu hacia la reflexión, hacia la lógica y hacia el sentido común, me descubrió que la inteligencia humana sirve para dar, quitar y buscar sentido a las cosas, es el arma más poderosa que tenemos para enfrentarnos al mundo y conseguir nuestros objetivos. Recuerdo que, cuando daba clases de Filosofía, cuando estudiaba los postulados de los distintos filósofos, desde la Grecia clásica a la actualidad, pensaba que la Filosofía había sido el arranque, el origen de todos los avances de la humanidad, los científicos, los morales, los éticos y hasta los religiosos; era un mundo fascinante que se abría ante mí y fue determinante para valorar el pensamiento como la mejor herramienta para explicar las conductas individuales y colectivas del hombre.</p>
<p align="justify">Por otro lado, y contraponiéndose a lo anterior, el estudio de Biología en C.O.U.,-ese año en que la decisión sobre el futuro es inminente-, supuso para mí otro gran descubrimiento. Yo siempre tendí hacia las asignaturas de ciencias, pero fue la Biología la que me cautivó: el estudio del origen de la vida, la comprensión de lo que significa el código genético, en definitiva el estudio de los niveles de conducta más simples me permitió encontrar una disciplina científica menos “árida” que la Física, la Química o las Matemáticas, más conectada con la realidad que yo conocía y más en sintonía con mis inquietudes.</p>
<p align="justify">Yo creo que tanto la Filosofía, con su análisis de las conductas individuales y sociales más complejas, y la Biología, con su estudio de las formas más simples de conducta y vida, se complementaron para mí e hicieron que definitivamente escogiera estudiar “Psicología”, disciplina que aúna ambos extremos e intenta hacerlo desde la aplicación de los métodos científicos más estrictos, pero con excesivas y decisivas influencias de distintas escuelas filosóficas.</p>
<p align="justify">De todas formas, las años de enseñanza secundaria son, por definición, una época de grandes descubrimientos, académicos y vitales, y, por tanto, una época llena de oportunidades para todos aquellos que sepan aprovechar lo que les ofrece el estudio de las distintas asignaturas y todas aquellas experiencias que van asociadas al estudio: el compañerismo, el esfuerzo, la disciplina, el respeto y ese largo etcétera de cualidades que, bien asimiladas, hacen que las personas crezcan, no sólo en edad y conocimientos, sino en valores y en formación integral.</p>
<p align="right"><em><strong>José Leocadio Ortega<br>
Alcalde de Pilas</strong></em><br>
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