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<title>Documento sin título</title>
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<h2 align="center">PRIMAVERA DE 1998: FIESTA EN LA PIRÁMIDE </h2>
<p> No encuentro mejor manera de conmemorar el 25 aniversario de nuestro instituto que recordando una de las múltiples vivencias que pude disfrutar en aquellos años en los que estuve por sus aulas.<br>
Me remonto al curso 1997-1998 y antes de exponer mi historia, he de decir que fue un curso escolar que quedará grabado de forma especial en la historia del instituto, pues ese año promocionaríamos los últimos alumnos del ya extinguido C.O.U., quedando en el centro totalmente establecido el nuevo sistema educativo que conllevó la implantación de la E.S.O.<br>
Un número importante de alumnos repartidos en tres grupos fuimos cerrando las puertas del B.U.P. cuando comenzó nuestra andadura por el centro en el curso 1994-1995 y asimismo fuimos los que liquidamos el C.O.U. en 1998.<br>
Pues bien, el año de C.O.U. los alumnos de letras que tenían la asignatura de historia del arte planearon una actividad extraescolar para completar y reforzar los contenidos de la materia: un fin de semana en Madrid, donde se visitaría el palacio del Escorial, el museo Reina Sofía, el museo del Prado y el palacio real, entre otros lugares destacados.<br>
Esta actividad no solo les pareció atractiva a los alumnos de historia del arte, sino también a otros que no la cursábamos, entre los que nos encontrábamos un grupo de griego y otros compañeros de ciencias, aun con el inconveniente de que nos encontrábamos en plenos exámenes finales de la segunda evaluación. De este modo, formamos un grupo variado en cuanto a nuestra especialidad y procedencia, ya que lo integrábamos gente de Pilas, Villamanrique, Aznalcázar y Carrión.<br>
Como teníamos que sacar algún dinero y no disponíamos de mucho tiempo, se nos ocurrió una novedosa idea: hacer una fiesta de primavera en Pilas, y tras meditar cuál sería el sitio idóneo, fuimos si cabe más originales aún: en la pirámide, el sábado 7 de marzo al mediodía.<br>
En una mañana lo organizamos todo. En primer lugar fuimos al ayuntamiento para ver si el alcalde nos cedía el lugar y colaboraba en la organización de la fiesta, y he de decir que la entrevista resultó bastante satisfactoria para nosotros. Una vez solucionado el asunto principal, encargamos la bebida, contratamos un equipo de música y colocamos los carteles. Así, para el sábado 7 de marzo contábamos con música, una barra donde se podría consumir cerveza, tinto, refrescos y una plancha para preparar filetes. Todo esto sin ningún tipo de experiencia por nuestra parte, por lo que la puesta en escena sería bastante modesta.<br>
Sin embargo, ocurrió lo inesperado. La fiesta tuvo una gran aceptación no solo en Pilas sino en los pueblos vecinos, pues acudió un gran número de personas, cosa que nos desbordó, rompiendo todos nuestros planes. De manera que aquella modesta fiesta resultó todo un éxito y gracias a esto pudimos rebajar un poco el gasto que nos suponía el desplazamiento y el alojamiento en Madrid.<br>
Todos conservamos un recuerdo especial de ese viaje, ya que además de ser una experiencia formativa y enriquecedora, nos unió aún más de lo que estábamos a los veintidós alumnos que participamos, acompañados por los profesores Mª Pepa Caro y Pepe Perejón.<br>
No puedo cerrar este pasaje anecdótico sin apuntar cómo el año de C.O.U., pese a ser un curso duro y estresante, con continuos exámenes debido a la preparación de las pruebas de Selectividad, fue un año inolvidable donde afloraba el resultado de varios años de convivencia en el centro. Teníamos una estrecha relación de amistad entre nosotros y sentíamos el instituto como algo nuestro. Además, había una gran complicidad entre alumnos y profesores, lo que hacía que el ambiente de las clases fuera amable y distendido.<br>
Entre los que pusimos en marcha la fiesta y el posterior viaje que acabo de narrar, se encuentran hoy en día ingenieros informáticos e industriales, licenciados en historia, derecho, filología y ciencias ambientales, diplomados en enfermería, trabajo social y relaciones laborales, entre otras especialidades. Muchos de nosotros nos vemos frecuentemente, con otros sigo manteniendo el contacto, mientras que con algunos solo coincido en contadas ocasiones; de ahí, que me sirva de estas líneas para mandar un saludo y un fuerte abrazo a cada uno de ellos. <br>
Al instituto solo me queda darle la enhorabuena por la formación educativa y humana nos ha proporcionado y desearle un feliz 25 cumpleaños.<br>
</p>
<p align="right"><strong><em>Antonio Acosta</em></strong></p>
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